obesidad infantil

La obesidad infantil es un problema grave del siglo XXI que afecta cada vez a más niños de nuestro país, esta enfermedad conduce a problemas metabólicos y endocrinos en la edad adulta, por eso su prevención y tratamiento son fundamentales durante esa etapa de la vida.

Las causas de la obesidad infantil

La causa es por un estilo de vida poco sano y el consumo preferente de alimentos demasiado calóricos y poco nutritivos. Aunque la genética contribuye al 20-40% de probabilidades de padecer sobrepeso, los factores dietéticos y los hábitos de vida son la principal causa de obesidad.

dieta personalizada

Los factores dietéticos relacionados con la obesidad infantil son:

  • El consumo de comida rápida, muchas familias escogen este tipo de comida por ser los preferidos por los hijos. Además son más baratos que el resto de opciones gastronómicas.

  • El consumo de bebidas azucaradas, en este grupo se encuentran tanto los los zumos como las bebidas gasificadas y refrescos.

  • Meriendas a base de productos ultra-procesados como las patatas fritas, dulces y bollería industrial.

  • El consumo de porciones más grandes de lo necesario junto con el consumo de alimentos muy calóricos.

  • Un estilo de vida sedentario, actualmente los niños pasan más tiempo sentados que realizando actividades física.

  • Utilizar los alimentos como una recompensa fomenta una mala relación con la comida y el riesgo de obesidad.

  • Los alimentos que se consumen en el entorno familiar. Los hábitos alimentarios y la preferencias de los padres son una imagen de los hábitos de sus hijos.

Las consecuencias

La obesidad infantil no sólo tiene un efecto negativo sobre la salud del niño, sino que provoca una disminución en la autoestima, un notable descenso en el rendimiento académico y de calidad de vida.

Consejos para tratar la obesidad infantil

El tratamiento está sustentado por tres pilares: la alimentación, el ejercicio físico y la motivación. Las recomendaciones dietéticas dirigidas a este grupo son:

  • Desayunar todos los días y realizar un almuerzo de media mañana, aporta energía durante el día y aumenta el rendimiento académico.

  • Realizar un mínimo de 4 comidas diarias para evitar la sobre-ingesta y picoteos.

  • Variar lo más posible los alimentos de cada grupo de ingredientes y cuidar la presentación para hacerlos atractivos.

  • Elegir alimentos ricos en fibra como cereales integrales, frutas y verduras de temporada.

  • No consumir carne más de 3 veces por semana, elegir mejor las magras y eliminar la grasa visible antes de su cocinado.

  • Comer pescado 2-3 veces por semana.

  • Disminuir el tamaño de las raciones.

  • Utilizar técnicas culinarias variadas que aporten menos grasa (vapor, estofado, plancha, asado…) y evitar las frituras, empanados, rebozados…

  • Evitar el uso de pastillas de caldo y platos precocinados.

  • Utilizar especias para cocinar y disminuir la cantidad de aceite, sal y azúcar.

  • Utilizar aceite de oliva tanto para cocinar como para aliñar platos en crudo.

La alimentación que trabajamos desde Corporis Sanum es apta para toda la familia, ya que nos basamos en alimentos naturales, donde las verduras y las hortalizas están presentes en todas las comidas principales.

Cambia los hábitos de vida en casa y regala salud a tus hijos.