hábitos saludables

Estamos en un momento social en el que la imagen es casi lo más importante. Pero ya hemos visto que realmente no lo es. Lo importante es estar sanos, y si lo estamos es muy probable, por no decir seguro, que nuestro aspecto exterior sea el que buscamos. Poner en práctica ciertos hábitos saludables puede ayudarnos a perder peso.

Para perder peso o controlar nuestra alimentación, uno de los aspectos que debemos tener en cuenta es la velocidad a la que comemos. Si comes muy rápido, comerás más de lo que necesitas, y como consecuencia irás ganando peso. Así que presta atención a las siguientes recomendaciones si quieres mejorar ese aspecto.

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¿Por qué no es aconsejable comer rápido?

Porque no forma parte de los hábitos saludables, y te voy a explicar por qué.

  • Ni saboreamos ni disfrutamos de la comida.
  • Comemos más de lo que necesitamos: nuestro cerebro tarda unos 20 minutos aproximadamente en recibir la señal de saciedad. Si comes despacio podrás detectar fácilmente cuando estás lleno, y por tanto comerás menos.
  • La indigestión, el empacho o la acidez son muchas veces consecuencia de comer rápido. Comer despacio es fundamental para las personas que padecen acidez, reflujo o molestias digestivas. Comiendo despacio te será más fácil evitar este tipo de molestias.

Hay otros motivos por los que podemos tener costumbre de comer rápido. La ansiedad, la falta de tiempo y el hambre son algunos de ellos. ¿Como solucionamos esto? Te propongo algunas ideas.

Para no llegar a las comidas con mucha hambre, intenta no pasar muchas horas sin comer nada. Tomar algo a media mañana o a media tarde puede ser la clave para evitar los atracones. Si tienes ansiedad, date una ducha, sal a dar un paseo o busca cualquier actividad que te ayude a centrarte en otra cosa. Así evitarás las tentaciones. De todas formas, ya hablaremos de esto más adelante. Por último, si en tu caso es la falta de tiempo lo que te hace comer rápido, intenta tener la comida preparada con antelación, por supuesto que sea una opción saludable. De esta manera podrás invertir el tiempo de cocinado en comer y por tanto, comerás más pausadamente.

Hábitos saludables para aprender a comer despacio

A parte de todo esto, te propongo una serie de hábitos saludables que pueden ayudarte a disminuir el ritmo de tus comidas. Si las pones en práctica, en poco tiempo se volverán un hábito.

  • Come con la mano no dominante. Si eres diestro, come con la zurda (o viceversa). Al resultar más complicada la tarea, comerás más despacio. Además, esto tiene recompensa doble. Ayuda a trabajar tu cerebro y mejora tu atención y concentración.
  • Deja el cubierto apoyado en la mesa después de cada bocado. No lo vuelvas a coger hasta que tengas que comer de nuevo.
  • No introduzcas comida en la boca hasta que esta esté completamente vacía.
  • Saborea tu comida atentamente. Siempre que te sea posible disfruta de la comida y no tengas prisa.
  • Come sentado. Sentarse a la mesa ralentiza el tiempo de comida y además se come de manera más relajada.
  • Mastica entre 20-30 veces cada bocado. Es una método un poco más tedioso, porque tienes que contar. Así y todo, es muy eficaz porque se reduce mucho la velocidad y además, el proceso de masticación se hace completo, facilitando mucho la posterior digestión.
  • Usa palillos chinos. Esta opción es mucho más atrevida. El uso de palillos requiere más destreza y concentración. Esto te ayudará a comer más despacio.

Sé que a primera vista pueden parecer muchas cosas, pero no hace falta que las hagas todas. Pruébalas y encuentra la que mejor se adapte a ti. Al principio requerirá atención y constancia, pero si lo haces, en poco tiempo lo harás de forma automática.

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