Los alimentos que ingerimos nos aportan nutrientes. Dependiendo de la calidad de estos, estaremos mejor o peor nutridos. De ahí que en Corporis Sanum nos interese más la calidad de los alimentos  que la cantidad. Así y todo, hay algunos alimentos de los cuáles, solemos hacer un consumo excesivo, como por ejemplo de carne.

¿Hay que comer carne en todas las comidas?

dieta personalizada

De todos los nutrientes, las proteínas son uno de los nutrientes que mejor fama tienen, de ahí que a día de hoy se consuman en exceso. Las grasas por ejemplo, tienen más mala fama, aunque son necesarias y cumplen funciones muy importantes.  Eso si, hay que elegir las de buena calidad y tomarlas sin abusar. Como en todo, la moderación es la clave.

En algunos países, la deficiencia de proteínas en la alimentación genera problemas de salud, pero en nuestra sociedad hacemos un abuso de productos proteicos, sobretodo de carne, y es por ello que se aconseja reducir el consumo de este alimento.

Las proteínas son uno de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar adecuadamente.

Algunas de las principales funciones de las proteínas en nuestro cuerpo son:

  • estructural: formación y reparación de tejidos corporales.
  • enzimática: interviniendo en reacciones
  • inmunológica: formación de anticuerpos

Así que obviamente, su presencia en nuestra dieta es imprescindible.

El problema es el consumo excesivo de proteínas, sobretodo de origen animal, porque damos menor protagonismo a otros alimentos que deben estar presentes en mayor proporción, como las frutas y verduras por ejemplo. Parece que si en todas nuestras comidas no hay carne, la comida no es completa, y esto no es cierto.

Las proteínas pueden ser de origen animal o de origen vegetal. Las de origen animal tienen tienen mayor valor biológico, es decir la proteína que aportan es más completa.

El pescado, los huevos, la carne y los lácteos nos aportan proteína de origen animal, pero esto no significa que debamos volvernos locos y hacer un consumo excesivo. De hecho, el porcentaje de proteínas en una dieta equilibrada estándar es del 15% aproximadamente. Así que queda claro que hay que hacer un consumo más moderado de proteínas.

Hay otros alimentos de origen vegetal que también nos aportan proteínas, como son las legumbres o los frutos secos, de ahí que no sea necesario que todas nuestras comidas lleven carne. Además, podemos encontrar otros alimentos, como el tempeh o el seitan que son fuente de proteína vegetal y que son una estupenda opción para aquellas personas que no quieren consumir alimentos de origen animal.

Como siempre, el secreto está en tener una alimentación variada, pero variada en alimentos de buena calidad, no en alimentos precocinados y ultraprocesados.

Debemos tener una dieta rica en frutas y verduras, cereales integrales, legumbres e ir alternando el consumo de huevos, pescado y carne. De esta forma es bastante seguro que le estemos aportando a nuestro cuerpo todo lo que necesita.