Alimentación consciente

Se habla mucho de dietas y alimentación sana. Ahora, el nuevo concepto que debes añadir a tu vocabulario es el de alimentación consciente, también llamado Mindful Eating o Mindfoodness.

¿Qué es la alimentación consciente?

La alimentación consciente pretende que tengamos una relación con los alimentos a través de una conciencia plena. La consciencia plena se basa en prestar una atención especial al momento presente. Es decir, lo que se quiere conseguir es alcanzar un estado de concentración que te permita ser consciente de lo que estás haciendo, atendiendo a todos los detalles que estén sucediendo en ese momento. En nuestro caso concreto, se trata de aplicarlo al momento de la comida, ya sea desayuno, comida o cena.

dieta personalizada

Y es que, ¿cuánto tiempo hace que no disfrutas realmente de los pequeños placeres de la vida? El ritmo frenético de nuestro día a día nos tiene la cabeza siempre ocupada, distraída con acontecimientos pasados o futuros. Dichos acontecimientos no tienen nada que ver con lo que estamos haciendo en ese momento, y eso hace que no prestemos la atención que cada momento merece.

En el caso de la comida, nos solemos distraer de con la televisión o con el móvil. ¿Realmente disfrutas esos momentos? Al final parece que vivamos como con una especie de piloto automático puesto. Además, como os decíamos, parece que cuando nos ponemos a comer empezamos a darle vueltas a la cabeza sobre cosas que nos han pasado o que tenemos que hacer. Si pones en práctica la alimentación consciente, podrás tus cinco sentidos en comer. Eso significa que aprenderás a disfrutar de todo lo que ese momento puede aportar a tu vida y a tu salud. Y lo que es mejor, podrás extrapolarlo a otras actividades diarias que te llevarán a mejorar tu día a día.

¿Qué beneficios aporta?

Si conseguimos aplicarnos y llegar a este estado de conciencia, llegaremos a mejorar el conocimiento que tenemos de nosotros mismos en relación con la alimentación, cuidaremos nuestro cuerpo porque tendremos un mayor control de lo que estamos comiendo y disfrutaremos más de las comidas ya que aprenderemos a poner los cinco sentidos en ello.

No se trata de una dieta, pero es posible que practicando la alimentación consciente pierdas peso. Eso es debido a, por ejemplo, el hecho de aprender a reconocer cuándo tienes hambre realmente. Dejarás de comer obedeciendo a tu estado de ánimo, así que te ahorrarás comer cuando tu cuerpo no lo necesita. Y es que por desgracia tendemos a recurrir a la comida cuando estamos enfadados, aburridos… Así que controlando esto, reducirás antojos y tentaciones, también comerás más despacio y te saciarás antes. Estos pequeños gestos te reportarán beneficios a largo plazo, algo que no conseguirías con una dieta.

En definitiva, introducir cambios en tu forma de alimentación te llevará a evitar conductas perjudiciales a la hora de comer que con el tiempo podrían perjudicar tu salud. Además, esos momentos de comida tranquila y consciente te harán desconectar de tus «problemas» del día a día, permitiéndote aprender a disfrutar de las cosas buenas. Aunque no lo creas, tu bienestar mental es clave para que tu vida sea satisfactoria.

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¿Cómo seguir una alimentación consciente?

  • Si no tienes hambre, no comas. Comer no debe de ser la forma de resolver problemas. La ansiedad, el aburrimiento, el enfado o el estrés no se solucionan comiendo. Cuando estas situaciones te hagan pensar en abrir la nevera y ponerte a comer, intenta buscar otras opciones como caminar, leer o llamar a una amiga.
  • Evita las distracciones. La típica costumbre de comer con la tele puesta o mirando el móvil debería desaparecer. Eso te distrae y te hace perder la conciencia de lo que realmente estás haciendo.
  • No tengas prisa en comer. No debemos comer estresados. Concéntrate en comer lentamente ya sea en casa o cuando sales con amigos.
  • Aprecia los sabores. Se trata de ser consciente de lo que estamos comiendo, cómo nos lo estamos comiendo y disfrutarlo.

Puede parecer complicado, pero te aseguramos que realmente es muy sencillo. Sólo tienes que encontrar tu motivación. Una motivación que te lleve a adoptar una posición sana y positiva hacia la alimentación. Cada persona la puede encontrar de diferente forma. Algunos querrán aplicarlo para cuidar más de su cuerpo y su mente, otros querrán una ayuda para bajar de peso, quizás otros quieran apreciar más el sabor de los alimentos, etc.

Sabiendo los beneficios que este tipo de alimentación puede reportarte, nosotras te animamos a que lo intentes. A que trates de evadirte de las distracciones que te despistan y que te hacen perder consciencia del momento de la comida y que, sin duda, merece que le prestemos toda la atención que se merece.