Mitos relacionados con la pérdida de peso

Tenemos tanta información que en muchas ocasiones nos cuesta diferenciar que es verdad y que no lo es, y esto nos lleva a creer cosas que no son del todo ciertas.

En el mundo de la alimentación abundan los mitos alimentarios, por varios motivos. Totalmente comprensible que existan algunas dudas, porque la nutrición y dietética es una ciencia relativamente nueva y en constante evolución. Pero muchas otras veces estas dudas son consecuencia de estrategias para vendernos ciertos productos.

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Por ejemplo, uno de los mitos más extendidos es que el desayuno es IMPRESCINDIBLE. Claro que es recomendable desayunar, pero si nada más levantarte no tienes hambre y prefieres esperar a desayunar más tarde, no hay ningún problema, siempre que eso no interfiera en tu actividad y tengas energía y te sientas bien. Obviamente, en un rato es aconsejable que comas, para proporcionar a tu cuerpo los nutrientes que necesita para funcionar. Lo que si es una barbaridad es que nos intenten colar que el desayuno es imprescindible y que se nos diga que debe estar compuesto de galletas, bollería, zumos, bebidas chocolateadas… Si eso es lo que se considera imprescindible, puede que no debamos hacer caso a esa recomendación, pues son alimentos totalmente insanos, generalmente ricos en azúcares simples y grasas saturadas.

Otro mito muy extendido es el de que no se debe beber agua en las comidas, sobre todo si quieres perder peso. Esto no es cierto. El agua no aporta calorías, por lo que es lo mismo beberla en las comidas o fuera de ellas. De hecho, es recomendable que aquellas personas con ansiedad por la comida beban agua antes y durante la comida, así se aumenta la sensación de saciedad y es más fácil comer con moderación, y por tanto controlar la ingesta. Todo lo contrario ocurre cuando se trata de personas con poco apetito. En estos casos lo ideal es tomar el agua fuera de las comidas. Pero ya ves que a términos generales, no hay ningún problema en beber agua en las comidas.

Exite también una lucha constante respecto a los productos light. Que un alimento sea light simplemente significa que tiene menos calorías que el alimento de referencia, pero no quiere decir que sea más sano. Pero a la hora de cuidar nuestra alimentación, sobretodo cuando se quiere perder peso, pensamos que los productos light son la mejor opción. Por ejemplo, en las bebidas y refrescos light, se reduce el contenido en azúcares, pero se añaden otros edulcorantes que no nos ayudan a reducir nuestro gusto por los alimentos dulces, por lo que nos puede resultar más difícil modificar los hábitos poco saludables. La mejor opción, en este caso, es el agua. Y sobretodo, elegir la mínima cantidad de alimentos procesados, sean light o no.

Luego, nos encontramos muy a menudo con que el aguacate engorda, y por lo tanto es mejor evitar su consumo. Es verdad que tiene un elevado contenido en grasas, pero son grasas monoinsaturadas. Estas grasas son muy buenas para nuestra salud, pudiendo ayudar a reducir el colesterol LDL (el malo), haciendo así que nuestro sistema cardiovascular esté más sano. Así que es un alimento saludable, incluso en aquellas personas que quieren perder peso.

Estos son solo algunos ejemplos de los mitos que rodean la pérdida de peso. Debes entender que cuando se quiere perder peso, debe hacerse de forma saludable, teniendo una dieta variada que asegure el aporte de todos los nutrientes. Así que acude siempre a profesionales y desconfía de los productos que te prometen la solución de forma rápida. A día de hoy no existe ningún remedio milagroso. La clave es una alimentación suficiente, variada y equilibrada y la constancia en los buenos hábitos.