Helicobacter pylori

¿Sabías que alrededor de dos tercios de la población mundial está infectada de Helicobacter pylori? Esta bacteria se transmite de persona a persona y puede causar infecciones en el estómago que puede cursar con sintomatología o no, con el riesgo de desarrollar gastritis, úlceras estomacales y cáncer gástrico. La Helicobacter pylori se puede tratar con una alimentación correcta y una dieta para adelgazar de forma saludable. Si quieres saber más, continúa leyendo este artículo.

La prevalencia  de infección por Helicobácter pylori en países desarrollados se encuentra en un 10%, mientras que en países en vías de desarrollo se encuentra entre el  80-90%. Respecto a la infección por esta bacteria cerca del 1% de los pacientes desarrolla cáncer de estómago, mientras que un 10-15% de los infectados por la bacteria puede sufrir alguna úlcera gástrica.

dieta personalizada

La Helicobacter pylori es un tipo de bacteria gramnegativa que se dedica a penetrar por el moco gástrico hasta llegar a las mucosa gástrica y producir la infección. El medio gástrico es idóneo para la supervivencia de esta bacteria por sus características, es por ello que la mayoría de los síntomas son relacionados con el estómago, de hecho el germen más frecuentemente asociado a la gastritis crónica con úlcera gastroduodenal es el H.pylori.

En la cronicidad de esta patología, además del tiempo, también influyen factores genéticos, ambientales así como factores relacionados directamente con la alimentación del paciente.

Hay dos tipos de infecciones por H pylori:

  • Infección aguda: ocurre en la mayoría de las ocasiones y se caracteriza por un cuadro de dispepsia con malestar gástrico y náuseas por un tiempo determinado. Al producirse una inflamación gástrica, se acompaña de una hipoclorhidria temporal que con el tiempo termina por restablecerse cuando se reduce la infección.
  • Infección crónica: Si esta infección no se resuelve o no se mantiene a raya a la bacteria, llegará a producir una respuesta inflamatoria crónica a nivel gástrico llegando incluso a evolucionar en una metaplasia intestinal.

¿Cómo se diagnostica?

A través de pruebas no invasivas como un análisis de anticuerpos en sangre frente a la bacteria, la detección de antígenos en las heces a través del método ELISA, con un test de aliento y pruebas invasivas como la gastroscopia, un estudio de anatomía patológica y un test de ureasa.

Helicobacter pylori

Factores de riesgo y causas

Existen factores de riesgo a la hora de contraer la infección como países con nivel socioeconómico bajo o la infancia (los niños son especialmente vulnerables a la infección por H.pylori.

Entre las causas principales encontramos:

  • Consumir alimentos que requieren altas cantidades de ácido clorhídrico y pepsina para ser digeridos
  • Beber habitualmente en las comidas
  • Malos hábitos: tabaco, alcohol
  • Algunos medicamentos antiinflamatorios y analgésicos
  • Estrés

¿Cómo se contagia?

Se propaga principalmente por medio de alimentos infectados, agua contaminada o por contacto directo de boca a boca. 

¿Cómo prevenir su contagio?

Llevando a cabo las siguientes medidas:

  • Beber agua de fuentes limpias y sanas
  • Mantener una correcta higiene bucodental.
  • Lavarse las manos después de ir al baño y antes de manipular e ingerir alimentos
  • Seguir unas buenas pautas de higiene alimentarias

Síntomas

Entre los síntomas más característicos de la infección por Helicobacter pylori encontramos la dispepsia cursando con inflamación, dolor y ardor epigástrico. También es común la distensión abdominal y la sensación de plenitud o saciedad incluso comiendo poca cantidad.

Además puede producirse una pérdida de peso involuntaria asociada a este dolor, heces oscuras, náuseas, vomitos, debilidad. La gastritis asociada puede provocar anemia, que puede derivar en la disminución del factor intrínseco, una proteína que interviene en la absorción de vitamina B12. En algunos casos se pueden desarrollar úlceras pépticas ( el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades del Aparato Digestivo y de Riñón contiene más información acerca de la H.pylory y la enfermdad de úlcera péptica) y varios tipos de cáncer de estómago. 

Tratamiento

Para acabar con la Helicobacter pylori el tratamiento debe ser erradicador. Los objetivos del tratamiento van dirigidos a calmar el dolor o eliminar molestias en la parte superior del abdomen en pacientes sintomáticos.

Por un lado es necesario el tratamiento médico con inhibidores de la bomba de protones (omeprazol) y antibióticos para erradicar la infección y reducir la secreción ácida del estómago para llevar a cabo una dieta lo menos estricta posible.  Es muy importante un tratamiento adecuado ya que se ha visto que reduce el riesgo de cáncer de estómago en al menos el 22% de personas mayores de 60 años. Hoy en día, a causa del mal uso que hacemos de los antibióticos, las personas que padecen esta infección pueden mostrarse resistentes a los antibióticos lo que puede conducir al fracaso del tratamiento, así como puede provocar desequilibrios en la flora intestinal, heces líquidas e iritamiento de la zona anal y hemorroides

Además, la alimentación es un factor clave para mejorar la sintomatología y recuperar las funciones digestivas. Irá dirigida a reducir la inflamación e irritación de la mucosa intestinal. La dieta será blanda o de protección gástrica mientras haya molestias digestivas y se siga el tratamiento médico. Es importante evitar que la persona afectada realice una dieta deficitaria desde el punto de vista energético y nutricional por el temor al dolor.

  • Consumir abundantes frutas y verduras. Evitar las verduras crudas, mejor cocinadas o en cremas y las frutas en compota o asadas.
  • Priorizar carnes y pescados blancos
  • Evitar lácteos enteros y sustituirlos por yogur desnatado, queso fresco y requesón
  • Disminuir consumo de: carnes rojas, pescado azul, cítricos, chocolate, embutidos, té, café, refrescos azucarados, alcohol, alimentos grasos, muy condimentados, muy tostados, picante fritos y rebozados.
  • Evitar legumbres, cereales integrales y frutos secos mientras haya síntomas
  • No consumir comidas muy calientes o muy frías
  • Comer pequeñas cantidades varias veces al día masticando lentamente los alimentos
  • Realizar ejercicio físico
  • Mejorar las condiciones psicológicas del entorno para reducir el estrés

A pesar de tener una pautas generales para este tipo de trastorno, hemos de tener en cuenta que la alimentación debe ser siempre equilibrada y personalizada ya que lo que es bueno para una persona igual no lo es para otra. Si quieres tratar alguna patología como la infección por Helicobacter pylori, cambiar tu alimentación y comenzar un estilo de vida saludable no dudes en acudir a una nutricionista cualificada que te ayude en tu caso. En Corporis Sanum podemos guiarte sobre cómo llevar una alimentación saludable adaptada a tus gustos, necesidades y estilo de vida. 

Helicobacter pylori