Inmunonutrición

En este artículo vamos a hablarte de la inmunonutrición. La gran mayoría de enfermedades crónicas asociadas con hábitos de vida de la sociedad actual están relacionadas con un mal funcionamiento del sistema inmunológico, muchas de las cuales podrían prevenirse con una dieta adecuada. Hoy en día, para combatir enfermedades tan recientes como la COVID-19 que afecta directamente a nuestro sistema inmune innato, es esencial mantener un buen funcionamiento del sistema inmunitario y fortalecerlo para combatir la enfermedad.

Nuestro sistema inmunológico está formado por células, tejidos, y órganos que trabajan conjuntamente para defender el organismo de bacterias, virus, hongos y demás agentes patógenos. Está comprobado que cuando una persona cuenta con un estado nutricional deficitario, por ejemplo desnutrición o por el contrario obesidad, tiene mayor riesgo de padecer infecciones y enfermedades

dieta personalizada

El intestino aloja al 70% del sistema inmune y se ha establecido una relación directa entre el microbioma y alteraciones metabólicas e inmunológicas, de ahí la importancia de una alimentación adecuada para fortalecer la respuesta inmune.

La nutrición juega un papel importante en nuestro estado de salud en la prevención y tratamiento del correcto desarrollo de nuestro sistema inmune, además de colaborar en su buen funcionamiento a lo largo de la vida.

Se ha visto que una dieta desequilibrada puede conducir a una sobreactivación de las células inmunes provocando un estado de inflamación sistémica crónica y leve relacionada con enfermedades crónicas. 

Es entonces cuando debemos aplicar la inmunonutrición, una rama de la nutrición que en los últimos años está cobrando cada vez más importancia. Lo que hace es investigar todas las interacciones entre la nutrición y la inmunidad a todos los niveles: el sistema inmunitario, las infecciones, la inflamación y el daño tisular.

En otras palabras, va a estudiar el efecto de los alimentos que ingerimos y su papel en la regulación de las defensas del individuo. Su objetivo principal es mejorar la respuesta de la función inmunitaria a través de una nutrición equilibrada en energía, nutrientes esenciales y compuestos bioactivos de manera individualizada, adaptada a cada persona y situación.

Una microbiota intestinal saludable es vista como un atributo positivo de salud, mientras que la disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal) se asocia a diferentes alteraciones de salud aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades. El conocimiento actual de la microbiota intestinal provee información esencial para poder intervenir de forma eficiente sobre el estado de salud y sobre enfermedades tales como la obesidad, el síndrome metabólico, las intolerancias alimentarias, y enfermedades del sistema digestivo como la enfermedad inflamatoria intestinal y el síndrome del intestino irritable, entre otras.

Beneficios de la Inmunonutrición

Entre sus beneficios encontramos que la inmunonutrición:

  • Mejora o aumenta la función inmunológica
  • Inhibe la inflamación del organismo
  • Disminuye el riesgo de infección
  • Evita la desnutrición
  • Previene el cáncer

¿Qué estudia la inmunonutrición?

La inmunonutrición abarca principalmente cuatro lineas de investigación:

  • Evaluación a través de biomarcadores inmunológicos del estado nutricional de poblaciones sanas pero con riesgo de malnutrición en diferentes etapas de la vida como niños, adolescentes, adultos, gestantes, personas mayores y deportistas.
  • Estudio de la evolución de pacientes con enfermedades relacionadas con la nutrición y el sistema inmunitario como alergias alimentarias, trastornos alimentarios, obesidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y patologías de características inmunes tales como la fibromialgia, esclerosis múltiple y enfermedad de Alzheimer.
  • Estudio de los efectos de nutrientes, compuestos bioactivos y alimentos convencionales y funcionamiento sobre el sistema inmunitario.
  • Estudio del impacto de determinantes del estilo de vida como la actividad física, el ejercicio, el sedentarismo, el comportamiento alimentario, el tiempo y la calidad del sueño y el estrés, sobre la respuesta inmunitaria.

No todos los nutrientes que la población puede encontrar en los alimentos influyen en la respuesta inmunológica. Aquellos nutrientes que son decisivos y limitantes en un correcto funcionamiento inmunológico son los denominados inmunonutrientes: los nutrientes considerados esenciales para mantener la integridad y perfecto funcionamiento del sistema inmune. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria afirma que ciertos nutrientes juegan un papel relevante en la salud de nuestro sistema inmunitario.

¿Cuáles son y en qué alimentos los encontramos?

  •  Vitaminas A, C, E, B6, B12

Las vitaminas A, C y E tienen función antioxidante y se encargan de proteger nuestras células de patógenos, manteniendo las membranas celulares y haciendo que nuestro sistema inmune funcione correctamente. La vitamina A la encontramos en verduras de hoja verde, en hortalizas como la calabaza, la zanahoria y el maíz y en productos de origen animal como el huevo, la leche y la carne. 

La vitamina C la encontramos en las frutas, especialmente cítricas y en vegetales mientras que la vitamina E está presente en cereales, maíz y frutos secos.

La vitamina B6 contribuye a la formación de los glóbulos rojos y las células del sistema inmunitario, además de encargarse de que funcionen bien las enzimas. Está presente en el hígado, el pollo, la carne de cerdo, pescado, plátanos, patatas…

La vitamina B12 contribuye a la formación de los glóbulos rojos y al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Es exclusivamente sintetizada por bacterias y está presente en los alimentos de origen animal.

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  • Minerales como el hierro, el zinc, el selenio y el ácido fólico

El hierro, el zinc, el cobre y el selenio son necesarios para un funcionamiento adecuado del sistema inmunitario y son fundamentales para una correcta protección frente a las infecciones. 

Los vamos a encontrar, en general, en verduras de hoja verde, moluscos, marisco…

  • Ácidos grasos omega 3

Disminuyen el proceso inflamatorio, mejoran la función de neutrófilos e incrementan la síntesis de inmunoglobulinas. Los podemos encontrar en el pescado azul, aceites vegetales, semillas y algas.

  • Arginina y glutamina

La arginina tiene un papel fundamental en la proliferación y modulación del sistema inmune y participa en el metabolismo muscular ejerciendo un efecto anabolizante.

La glutamina mejora la función de la mucosa intestinal y disminuye la tasa de infecciones.

Ambas son aminoácidos que se encuentran en legumbres, huevo, pescado, marisco, frutos secos, fruta, verdura, cereales integrales, leche entera.

  • Probióticos

Frenan la producción de otras bacterias de la flora intestinal que producen toxinas, o que intervienen en el proceso de putrefacción (descomposición de las proteínas en ausencia de oxígeno. Los encontramos en alimentos como el yogur, el kéfir, los encurtidos, el miso o el tempeh.

  • Prebióticos

Es un tipo de fibra dietética capaz de actuar como alimento de los probióticos, estimulando el crecimiento y la actividad de la microflora intestinal. Están presentes en alimentos de origen vegetal como cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, en la leche.

  • Simbióticos

Son alimentos que en su composición incluyen probióticos y prebióticos y potencian, sobre todo, su efecto beneficioso para la salud intestinal. Mejoran la salud en adultos mediante la reducción de la incidencia y severidad de las enfermedades respiratorias durante la temporada de frío. El ejemplo más claro es la leche materna, o los preparados lácteos ricos en fibra fermentados por bifidobacterias.

Además debemos recordar que debemos moderar y reducir el consumo de alimentos que debilitan el sistema inmune y producen inflamación como las harinas refinadas, el azúcar, los ultraprocesados, las grasas trans y el exceso de gluten en la dieta.

Como podemos ver, son varios los nutrientes que nos ayudarán a reforzar las defensas del organismo con las comidas, sólo hace falta incluir sus fuentes como ingredientes de nuestros platos e incorporar los mismos a la dieta habitual.

Como podemos ver, existen nutrientes específicos que nos van a ayudar a reforzar las defensas del organismo y que podemos incluir en nuestra dieta habitual. Si quieres reforzar tus defensas mediante la alimentación y comenzar un estilo de vida saludable no dudes en acudir a una nutricionista cualificada que te ayude en tu caso. En Corporis Sanum podemos guiarte sobre cómo llevar una alimentación saludable y equilibrada adaptada a tus gustos, necesidades y estilo de vida.  

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