Si entras en mi cocina lo más probable es que encuentres un boniato sobre la encimera. Y no es solo porque ese color naranja quede ideal en las fotos, sino porque como nutricionista sé que es uno de los mejores recursos que tenemos para combatir la inflamación celular sin renunciar al placer de comer algo rico y dulce. Las propiedades del boniato son espectaculares.
A menudo, cuando preparo vuestros planes personalizados, me encuentro con el miedo a este tubérculo.Miedo porque pensáis que contiene mucho azúcar, pero hoy vamos a desmontar ese mito y a descubrir por qué las propiedades del boniato lo convierten en el rey de cualquier despensa saludable.
El «primo zumosol» de la patata
Aunque se parecen por fuera, el boniato juega en otra liga. Por cada 100 gramos nos aporta unas 115 kcal, pero lo que realmente marca la diferencia es su densidad nutritiva. Es decir, nos da muchísimas vitaminas por muy pocas calorías. Es el alimento perfecto para quienes buscan cuidarse sin pasar hambre ni contar granos de arroz.
¿Por qué es la estrella de la dieta antiinflamatoria?
Si sientes que vives «hinchada», con pesadez o simplemente quieres que tu cuerpo funcione mejor, el boniato va a ser tu nuevo mejor amigo. Aquí te cuento por qué es un fijo en mis estrategias nutricionales:
- Betacarotenos a raudales: Tiene casi el doble de vitamina A que la patata. Esto se traduce en una piel radiante y una vista de lince. Si quieres aprender a cocinarlo de formas divertidas, echa un ojo a nuestras vídeo recetas saludables.
- El poder del Glutatión: Este antioxidante es el «maestro» de la limpieza. Ayuda a tu hígado a eliminar toxinas y combate los radicales libres. Es como darle un «reset» a tus células desde dentro.
- Antocianinas contra el dolor: Especialmente si sufres de molestias articulares, el boniato (sobre todo el de pulpa violeta) actúa como un bálsamo natural gracias a sus pigmentos. Es pura medicina en el plato para tratar temas como la artrosis o el asma.

Propiedades del boniato que no te esperas (y que te cambiarán el día)
- Energía sin «bajones»: A diferencia de otros carbohidratos, su carga glucémica es baja (sólo un 7). Esto significa que la energía llega a tu sangre poco a poco. Es un básico que incluyo en muchos de nuestros servicios de nutrición online para evitar los ataques de ansiedad por el dulce.
- El truco del almidón resistente: Si lo cocinas (mejor al vapor o al horno) y lo dejas enfriar unas horas en la nevera, ocurre la magia. Parte de su almidón se vuelve «resistente», lo que alimenta a tus bacterias buenas del intestino y mejora el tránsito intestinal de maravilla.
- Huesos y corazón de hierro: Su combinación de potasio y manganeso es vital para mantener la formación de cartílagos y evitar la pérdida de calcio.
No se trata de comer menos, sino de elegir alimentos que le den a tu cuerpo la información correcta. El boniato es un mensaje de salud directo a tus células.
¿Cómo sacarle partido en la cocina?
Lo mejor del boniato es que es un «camaleón». Se adapta a cualquier hora del día:
- Como snack: Cortado en rodajas finas y al horno, sustituye perfectamente a las patatas de bolsa.
- Base de postres: Al ser dulce de forma natural, nos permite hacer bizcochos o cremas deliciosas sin usar azúcar refinado.
- Guarnición estrella: Combina genial con pescados blancos o pollo, aportando una textura untuosa que sacia muchísimo.

Dudas rápidas que resolvemos en un «plis»
- ¿Se puede comer si quiero perder peso? ¡Es ideal! Su fibra te mantiene llena mucho más tiempo que la pasta o el arroz blanco. De hecho, es un fijo en mis programas de adelgazamiento saludable.
- ¿Es apto para deportistas? Totalmente. Es una fuente de hidratos de carbono complejos que te dará la energía necesaria para tus entrenos sin pesadez estomacal.
- ¿Alguna contraindicación? Solo si tienes tendencia a las piedras en el riñón (cálculos), porque es rico en oxalatos. En ese caso, mejor moderar su consumo.
Tu cambio empieza en tu próxima lista de la compra
Al final, llevar una vida sana no va de sufrir ni de pasar horas en una sala de espera, sino de descubrir alimentos que te cuiden y te gusten a la vez, con un seguimiento que se adapte a tu ritmo.Las propiedades del boniato son el ejemplo perfecto de que la dieta antiinflamatoria puede ser deliciosa, colorida y muy sencilla de seguir si tienes las pautas adecuadas.
Si sientes que ha llegado el momento de dejar de improvisar y quieres que te ayude a organizar tus menús con mi método antiinflamatorio D.R.A.C. que de verdad funciona, de forma cómoda y online, estoy deseando empezar.
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