A lo largo de los años, el cuerpo de la mujer sufre cambios importantes. La verdad es que si te paras a pensar, las mujeres experimentamos muchos cambios físicos y emocionales a lo largo de nuestra vida. Estamos en continuo movimiento, y quizás es más intenso en la menopausia. Pero estos cambios no tienen por qué ser negativos. De hecho, gran parte de estos cambios no son de nuestra elección, si no que ocurren de manera natural. Por eso, lo mejor que podemos hacer es aceptarlos y aprovecharlos como oportunidad de crecimiento.

Aunque es un periodo de transformación importante, la menopausia no tiene por qué ser un proceso negativo. En los últimos años se ha empezado a considerar como una etapa de liberación de la mujer. Un momento en el que, seguramente, disponemos de más tiempo y más capacidad para mimarnos y darnos lo que realmente necesitamos.

dieta personalizada

La alimentación saludable, variada, equilibrada y suficiente es la mejor opción siempre, no importa la etapa de la vida en la que estemos. De todas formas, hay algunas recomendaciones específicas dependiendo del momento en el que nos encontremos.

Recomendaciones específicas en la menopausia

Con el paso de los años, las necesidades energéticas van disminuyendo, sobretodo entre los 40 y los 60 años. Esto repercute generalmente en un aumento de peso, de 2-3 kilos mínimo, incluso en aquellas mujeres que nunca han tenido problemas de sobrepeso. He aquí el motivo por el que aunque sigamos comiendo lo mismo de siempre, cada año ganamos algo de peso. Por este motivo, debemos empezar a comer con moderación, sobretodo los alimentos más energéticos, como las grasas y los azúcares refinados. Las protagonistas deben ser las frutas y las verduras, ya que son muy saciantes y muy poco calóricas, muy ricas en agua, vitaminas y minerales. Crudas, en conserva, al horno… como más te gusten.

En cuanto a los minerales, hay uno al que le debemos prestar especial atención: el calcio. La fuga de calcio óseo como consecuencia de la reducción de estrógenos es uno de los principales problemas nutricionales a los que se enfrentan las mujeres en la menopausia. Es decir, con la menopausia, los huesos pierden densidad y es más fácil sufrir roturas. Por este motivo, asegúrate de aportar el suficiente calcio a tu organismo. Algunos alimentos ricos en calcio son: semillas de sésamo, almendras, brócoli, queso… Con una alimentación saludable, variada y equilibrada no tienes porque tener problemas. De todas formas siempre es conveniente consultar a un especialista. Además, existen otros factores que afectan a la absorción de calcio, como la vitamina D, los oxalatos y la práctica de ejercicio físico. Pero de esto ya hablaremos.

¿Influyen las isoflavonas en los síntomas?

Hay que hacer una mención especial a las isoflavonas de soja, sustancias que poseen una estructura similar a los estrógenos. Gracias a esto, han adquirido gran fama en los últimos años. Hubo un momento en el que, mirara donde mirara, la palabra isoflavona ocupaba todos los medios. Se observó que las mujeres asiáticas sufren menos síntomas pero, no se sabe si es por las isoflavonas o por otros factores, como los culturales, los hábitos de vida o la práctica de ejercicio. Puede ser que ayuden a aliviar los sofocos pero la verdad es que, no hay evidencias científicas que demuestren, a día de hoy, que el consumo de isoflavonas ayude al mantenimiento de la densidad de los huesos. De todas formas, la industria aprovechó este información a medias para hacer lo que más le gusta. VENDER.

Es importante conocer bien los síntomas y los cambios que se experimentan durante la menopausia. Esto te ayudará a vivir este proceso con otra visión. Comparte tus emociones con las personas de tu alrededor, que conozcan que es lo que te está pasando. Al fin y al cabo es un proceso natural que tenemos que vivir.

 

Una idea en “Menopausia: una segunda juventud para disfrutar sin miedo”

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